Rutas para perderte (y acertar)
Mallorca cambia completamente cuando la recorres en camper.
Dejas de ir de punto a punto y empiezas a moverte sin prisa, parando donde realmente te apetece.
Hay tres zonas que funcionan especialmente bien.
— Serra de Tramuntana
La parte más espectacular de la isla.
Carreteras que se retuercen entre montaña, miradores y pueblos que parecen intactos.
Valldemossa, Deià o Sóller no son solo paradas, son lugares donde merece la pena quedarse un rato más de lo previsto.
— Calas del sureste
Aquí todo es más sencillo.
Accesos rápidos, agua tranquila y sitios donde parar sin complicaciones.
Cala Llombards o Cala Santanyí son de esos sitios donde bajas un momento… y pasan horas.
— Norte: Alcúdia y Formentor
Más abierto, más aire y menos sensación de agobio en ciertos tramos.
La subida hacia Formentor es de las que se recuerdan.
Y cuando llegas, entiendes por qué.
Mallorca no está pensada para hacerla deprisa.
Cuando dejas de intentar verlo todo, empiezas a disfrutarla de verdad.